Capitulo 2:
Al siguiente día me levanto de la cama
tipo 9:15 de la mañana. Ya es algo tarde, pero puedo darme el lujo de ello
ya que hoy es por fin domingo. Ahh.
Lo primero que hago al despertar es verme al
espejo. Cosa que sería inevitable, ya que tengo un espejo a la izquierda de mi
cama (que es el lado por el cual me levanto normalmente).
En el espejo veo a la chica con cabello
liso, café oscuro que le llega a unos 3 centímetros por debajo de los
hombros, ojos de igual color, piel morena clara, ojos medianos, nariz mediana y
para nada puntiaguda, de una estatura aproximada de 1.62...
Hoy es de esos días en los que me gusta como
lucen algunas cosas de mi, pero otras no. Por ejemplo, hoy me agrada
en especial como esta mi cabello. Pero me molesta mi nariz.
Como es domingo después de desayunar decido
dedicar un tiempo a leer. Mamá me ha dejado en la librera de la sala unos
libros que quiere que lea. Lucen buenos. Al parecer son novelas románticas
y otras de misterio, cosa que no me desagrada para nada. Aparte, papá me
ha dejado otros justo a la par de los de mamá. Estos son más aburridos a mi
gusto. Se trata de libros de medicina, la constitución política, "El
diario del emprendedor", etc. Eso ultimo solo sirve para recordarme que
tendré que decidirme pronto...
Selecciono uno de los de mamá y comienzo a leer.
Leo una hora el libro. Me gustó, pero no lo
suficiente como para seguir con el hasta acabarlo. Entonces me tumbo en el sillón más grande de
nuestra sala y recuesto la cabeza en el respaldo por unos minutos…. 1, 3, 5, 8,
10, 15 minutos. Yo sola en la sala. Entro en un agradable
estado de relajación y estoy a punto de quedarme tranquila y felizmente dormida
(supongo que es porque aunque dormí unas 6 horas anoche, la cafetería sí
que tuvo clientes ayer durante mi turno) cuando de repente y de la nada viene a
mi mente una imagen. Bastante clara. Hermosa. Veo el precioso atardecer que con
gran admiración contemplamos mi familia y yo en nuestro más reciente viaje a la
playa. Ha de ser porque siempre he relacionado los atardeceres y
amaneceres con el sentimiento de paz y felicidad. Y así es como me siento
ahora; en paz y feliz. Sonrío ante la imagen en mi cabeza y posterior a eso,
rápidamente viene a mi mente un nombre. Un nombre y solo un nombre.
<<Peeta>>.
No fue necesario demasiado tiempo para
recordarme de a quien pertenece el nombre. Lo recordé en cuestión de un minuto
a pesar de que durante los últimos años no he pensado mucho en el chico. Peeta.
Peeta Mellark. Uno de los personajes principales de mi trilogía favorita de
hace unos años...
Más que eso, podría decir que era mi amor
absolutamente platónico desde los 12 años a los... Ahora
que lo pienso... Peeta era un encanto. En resumen el hombre que cualquier chica
en su sano juicio anda buscando... así que, digamos que hasta la fecha lo sigue
siendo-rio un poco mentalmente.- Ahora puedo recordar muy bien al respecto. El
año en el que cumplí los 12 años, Andrea y yo leimos: los tres libros de
Divergente, los cuatro de la saga Crespúsculo, los del pirata Garrapata, El
hombre invisible de Wells, Viaje al centro de la tierra y los tres de los Juegos del Hambre (entre
otros). Andrea estaba perdidamente enamorada de Tobias Eaton y yo de
Peeta. Y debo confesar que sufríamos por ello.- rio en mi mente-. Vaya que
sufríamos por ello. Recuerdo una vez que estábamos en exámenes de tercer
bimestre y nos juntamos en mi casa para estudiar. Estábamos ya molestas, frustradas
y cansadas de tanto estudio y empezamos a divagar en que linda sería la vida si
pudiéramos escapar de este mundo y meternos en algún libro. Así ya no iríamos
al colegio y conoceríamos a personas geniales. Después de cierto tiempo de eso
empezamos a hablar específicamente de Peeta y Tobias. Y ambas terminamos casi
llorando porque era imposible conocerlos. Ahora eso suena mucho más cómico en
mi mente.
Pero, por qué el nombre de Peeta había venido en
esta ocasión a mi mente junto con la imagen de el precioso atardecer en la
Playa? Mmmmm… quizá el nombre se debe a
que el color favorito de Peeta era el naranja. Lo recuerdo. El naranja
atardecer para ser específica.
Ahora. La otra pregunta sería: por qué después de
tanto tiempo, hasta el día de hoy lo he recordado? … Por…
por… por, ya sé qué. Por Andrea. Haberla visto hoy de nuevo me ha hecho recordar
muchas cosas de esta clase. Libros, películas, momentos felices, divertidos y
personajes también.
Bueno, pues recordar a Peeta no me molesta en lo
absoluto. Al contrario, me ha hecho sonreír.
Ya llevo un buen tiempo tumbada así que me
levanto después de unos últimos minutillos de relajación.
No me siento muy cómoda estando en pijama a esta
hora del día, así es que voy a ducharme y cambiarme. Me visto como usualmente.
Pantalón pachuco, blusa y suéter. En esta ocasión mi pantalón es azul oscuro,
mi blusa es celeste y mi sudadero es café. Me maquillo un poco nada más. Uso
sombras color café, un poquito de mascara para pestañas negra y brillo labial.
Cepillo mi cabello y lo sujeto con un par de ganchos pequeños. A decir verdad
nunca he sido de gustos muy exóticos o glamurosos. Debo admitir que siempre me
ha gustado más lo sencillo. Me es más fácil encontrar la belleza en ello. Al
menos eso me pasa conmigo…
Después me despido de mi familia y salgo a la
calle, camino a la casa de mi prima.
Mi prima Cinthia es, como creo que ya mencioné;
como la hermana mayor que nunca tuve. Que nunca tuve y obviamente que nunca
tendré. Es mi consejera así como yo soy la suya. Nos apoyamos mutuamente. Es
alguien con quien sé que puedo contar siempre. No importando el lío en el que
me haya metido... Aunque por lo normal es ella quien se mete en
problemas. Y yo suelo la que la cubre y tapa.
Ha sido un tanto divertido todos estos años ver todo en lo que se ha
metido en su (en teoría corta) vida. Se lleva muy bien con las fiestas, y
reuniones sociales. Le gustan las redes de esa clase, bailar y tiene un
carácter a veces difícil.
Yo soy un poco diferente… me parece que pocas
veces hago locuras. No soy tanto de fiestas y eso. Prefiero reuniones más de
charlar y reir. Y me gusta mucho más cantar que bailar. Procuro cumplir con mis
obligaciones. Ser buena hija, hermana y esas cosas. Aunque… a veces me quedo en
el “PROCURO” porque en ocasiones se me sale un poco la rebeldía, el mal genio
y/o la voluntariedad.
El calor que hace es terriblemente agobiante.
Pfff! Prefiero el frío al calor. Porque, bueno, si tienes frío solo debes
taparte muy bien (chaquetas gruesas, suéteres de lana, bufandas, guantes,
gorras, etc), eso si eres muy friolenta . Pero si tienes calor debes quitarte
de encima toda la ropa POSIBLE. Pero hay ocasiones en las que me parece que
aunque me quedase desnuda seguiría terriblemente acalorada. Además el frío me parece extrañamente
acogedor.
Al fin llego, y lo hago sudando y con sed. Toco
el timbre y me abre mi tía. La saludo y ella me pasa adelante.
Cuando entro veo
a mi tío y a mi abuelo conversando, a mi abuela acabando con el almuerzo
y no veo a mi prima, así que supongo que estará abajo.
-Cinthia apenas esta terminando de bañarse, -me
dice mi tía, sonriendo algo… cansada?- se ha despertado muy tarde hoy.
- De verdad? Pero si es la 1:20 p.m. –contesto yo
un poco sorprendida. No sé porque me sorprende. Conociendo a Cinthia seguramente
anoche se le ha pasado la mano en la hora de regresar a casa.
-Sí. Ya te contará ella porque Sam.- me responde
arqueando las cejas. Bajando la mirada.
Asiento y saludo a mi familia. Hoy he quedado de
almorzar aquí antes de que nos vayamos así es que he venido mucho antes de la
función de cine. Voy a la cocina a ver si puedo ayudar en algo aunque
sinceramente siento que algo de pereza me pesa en el cuerpo.
Termino ayudando con la salsa y las verduras en
lo que puedo, porque la cocina y yo no somos demasiado unidas. Cinthia sube
tipo 1:40.
Empezamos a almorzar como a las 2 de la tarde.
Me gusta mucho almorzar en esta casa. Es muy
agradable el ambiente que se forma.
Después de algo de sobremesa salimos de la casa
camino al cine. Vamos a pie y solas así que después de un tiempo caminando
suelto la pregunta directamente.
-Hey, ¿qué pasó anoche?
-Oh. Mamá ya te lo mencionó.- dice poniendo los
ojos en blanco.- Bueno,… primero que nada, te aclaro que no fue lo que piensas.
Eso me quita un peso invisible pero tangible de
encima. Lo que me había pasado por la mente era qué…
-Vaya. Me alegra saber que tu y Carlos aún no se
hayan acostado. –reprimo una risa.
-¿Qué pasó con tu inocencia, eh Sam? Jajaja
.-rie.
-Supongo que la deje tirada por ahí en algún
momento. –respondo, riendo un poco. –Volviendo al tema… ¿y bien? Entonces qué
fue?
-De acuerdo. Volviendo al tema… Sí. Es cierto que
tuvo que ver con Carlos pero solo ha sidoque después de la fiesta de anoche,
hemos ido a su casa y te juro que lo único que hicimos fue ver una película y
charlar.
-Okay,… más te vale.
-Si, si, si .- dice restándole importancia.
...-Bueno y qué película veremos? -pregunto yo.
Terminamos viendo una llamada “Una noche en el
armario”, que estuvo buena, a excepción de los gritos de Cinthia en las partes
de suspenso y un par de chiflidos que le dedicaban. Aunque… bueno ella no tiene
la culpa de eso. Es una suerte que eso no me pase a mi… No estoy segura de como
reaccionaría a unos chifidos por parte de hombres fueren jóvenes o adultos.
Aagg realmente me asquean los señores que andan por ahí chuleando y chiflándole
a jovencitas. Es asqueroso.
Aunque estuvo buena, confieso que hubieron varios
momentos en los que me desconcentraba de la película y me ponía a divagar en
cosas como: ¿Habrá frío afuera? ¿Qué hora será?/ ¿Sería tan malo si no me
graduara de la universidad? ¿No es necesario, no? /Vaya, al chico de al lado si
que le encanta esta película./ Es
estupendo que Andrea haya regresado. Mi vieja gran amiga…/ Aun recuerdo a
Tobias jaja./ Y a Peeta perfectamente… ¿Por qué aun no se han inventado una
especie de maquinas para sacar a los personajes de los libros? Jaja lo sé es
absurdo… Pero me encantaría que fuera posible…. Sería de las mejores cosas del
mundo… ¿A quien sacaría yo de un libro? ¿O más bien a quienes? Que tal a Edward
Cullen. A el también lo recuerdo… pero, no, sería demasiado sobrenatural. ¿Que
tal a Patch?… no, tampoco. ¿Y a Tobias? Mmmm… bueno. No sería mala idea./ Y que
hay de Harry, Ron y Hermione. Ohhh, si definitivamente sí! Y Augustus?? Y Tris?
Dumbledore y Snape? Uriah?// Finnick?... Lo haría antes de llegar a la parte en
la que el muriera claro./ Johana? Nule? Joselyn? Bueno… hay demasiados. Pero si
tuviera la oportunidad de sacar a uno solo, ¿Quién sería?
Aunque sea algo imposible, lo pienso como si
realmente fuera a suceder… y tuviera que elegir a uno solo. Y ya sé a quién.
Al chico del pan.













