viernes, 17 de abril de 2015

Fuera del libro/ Capitulo 2


Capitulo 2:

Al siguiente día me levanto de la cama tipo 9:15 de la mañana. Ya es algo tarde, pero puedo darme el lujo de ello ya que hoy es por fin domingo. Ahh.

Lo primero que hago al despertar es verme al espejo. Cosa que sería inevitable, ya que tengo un espejo a la izquierda de mi cama (que es el lado por el cual me levanto normalmente).

En el espejo veo a la chica con cabello liso, café oscuro que le llega a unos 3 centímetros por debajo de los hombros, ojos de igual color, piel morena clara, ojos medianos, nariz mediana y para nada puntiaguda, de una estatura aproximada de 1.62...

Hoy es de esos días en los que me gusta como lucen algunas cosas de mi, pero otras no. Por ejemplo, hoy me agrada en especial como esta mi cabello. Pero me molesta mi nariz.

Como es domingo después de desayunar decido dedicar un tiempo a leer.  Mamá me ha dejado en la librera de la sala unos libros que quiere que lea. Lucen buenos. Al parecer son novelas románticas y otras de misterio, cosa que no me desagrada para nada.  Aparte, papá me ha dejado otros justo a la par de los de mamá. Estos son más aburridos a mi gusto. Se trata de libros de medicina, la constitución política, "El diario del emprendedor", etc. Eso ultimo solo sirve para recordarme que tendré que decidirme pronto...

Selecciono uno de los de mamá y comienzo a leer.

Leo una hora el libro. Me gustó, pero no lo suficiente como para seguir con el hasta acabarlo.  Entonces me tumbo en el sillón más grande de nuestra sala y recuesto la cabeza en el respaldo por unos minutos…. 1, 3, 5, 8, 10, 15 minutos. Yo sola en la sala.   Entro en un agradable estado de relajación y estoy a punto de quedarme tranquila y felizmente dormida (supongo que es porque aunque dormí unas 6 horas anoche, la cafetería sí que tuvo clientes ayer durante mi turno) cuando de repente y de la nada viene a mi mente una imagen. Bastante clara. Hermosa. Veo el precioso atardecer que con gran admiración contemplamos mi familia y yo en nuestro más reciente viaje a la playa. Ha de ser porque siempre he relacionado los atardeceres y amaneceres con el sentimiento de paz y felicidad. Y así es como me siento ahora; en paz y feliz. Sonrío ante la imagen en mi cabeza y posterior a eso, rápidamente viene a mi mente un nombre. Un nombre y solo un nombre. <<Peeta>>.

No fue necesario demasiado tiempo para recordarme de a quien pertenece el nombre. Lo recordé en cuestión de un minuto a pesar de que durante los últimos años no he pensado mucho en el chico. Peeta. Peeta Mellark. Uno de los personajes principales de mi trilogía favorita de hace unos años...

Más que eso, podría decir que era mi amor absolutamente platónico desde los 12 años a los...   Ahora que lo pienso... Peeta era un encanto. En resumen el hombre que cualquier chica en su sano juicio anda buscando... así que, digamos que hasta la fecha lo sigue siendo-rio un poco mentalmente.- Ahora puedo recordar muy bien al respecto. El año en el que cumplí los 12 años, Andrea y yo leimos: los tres libros de Divergente, los cuatro de la saga Crespúsculo, los del pirata Garrapata, El hombre invisible de Wells, Viaje al centro de la tierra  y los tres de los Juegos del Hambre (entre otros).  Andrea estaba perdidamente enamorada de Tobias Eaton y yo de Peeta. Y debo confesar que sufríamos por ello.- rio en mi mente-. Vaya que sufríamos por ello. Recuerdo una vez que estábamos en exámenes de tercer bimestre y nos juntamos en mi casa para estudiar. Estábamos ya molestas, frustradas y cansadas de tanto estudio y empezamos a divagar en que linda sería la vida si pudiéramos escapar de este mundo y meternos en algún libro. Así ya no iríamos al colegio y conoceríamos a personas geniales. Después de cierto tiempo de eso empezamos a hablar específicamente de Peeta y Tobias. Y ambas terminamos casi llorando porque era imposible conocerlos. Ahora eso suena mucho más cómico en mi mente.

Pero, por qué el nombre de Peeta había venido en esta ocasión a mi mente junto con la imagen de el precioso atardecer en la Playa? Mmmmm…  quizá el nombre se debe a que el color favorito de Peeta era el naranja. Lo recuerdo. El naranja atardecer para ser específica.

Ahora. La otra pregunta sería: por qué después de tanto tiempo, hasta el día de hoy lo he recordado?    Por… por… por, ya sé qué. Por Andrea. Haberla visto hoy de nuevo me ha hecho recordar muchas cosas de esta clase. Libros, películas, momentos felices, divertidos y personajes también.

Bueno, pues recordar a Peeta no me molesta en lo absoluto. Al contrario, me ha hecho sonreír.

 

Ya llevo un buen tiempo tumbada así que me levanto después de unos últimos minutillos de relajación.

No me siento muy cómoda estando en pijama a esta hora del día, así es que voy a ducharme y cambiarme. Me visto como usualmente. Pantalón pachuco, blusa y suéter. En esta ocasión mi pantalón es azul oscuro, mi blusa es celeste y mi sudadero es café. Me maquillo un poco nada más. Uso sombras color café, un poquito de mascara para pestañas negra y brillo labial. Cepillo mi cabello y lo sujeto con un par de ganchos pequeños. A decir verdad nunca he sido de gustos muy exóticos o glamurosos. Debo admitir que siempre me ha gustado más lo sencillo. Me es más fácil encontrar la belleza en ello. Al menos eso me pasa conmigo…

Después me despido de mi familia y salgo a la calle, camino a la casa de mi prima.

Mi prima Cinthia es, como creo que ya mencioné; como la hermana mayor que nunca tuve. Que nunca tuve y obviamente que nunca tendré. Es mi consejera así como yo soy la suya. Nos apoyamos mutuamente. Es alguien con quien sé que puedo contar siempre. No importando el lío en el que me haya metido...  Aunque  por lo normal es ella quien se mete en problemas. Y yo suelo la que la cubre y tapa.  Ha sido un tanto divertido todos estos años ver todo en lo que se ha metido en su (en teoría corta) vida. Se lleva muy bien con las fiestas, y reuniones sociales. Le gustan las redes de esa clase, bailar y tiene un carácter a veces difícil.

Yo soy un poco diferente… me parece que pocas veces hago locuras. No soy tanto de fiestas y eso. Prefiero reuniones más de charlar y reir. Y me gusta mucho más cantar que bailar. Procuro cumplir con mis obligaciones. Ser buena hija, hermana y esas cosas. Aunque… a veces me quedo en el “PROCURO” porque en ocasiones se me sale un poco la rebeldía, el mal genio y/o la voluntariedad.

El calor que hace es terriblemente agobiante. Pfff! Prefiero el frío al calor. Porque, bueno, si tienes frío solo debes taparte muy bien (chaquetas gruesas, suéteres de lana, bufandas, guantes, gorras, etc), eso si eres muy friolenta . Pero si tienes calor debes quitarte de encima toda la ropa POSIBLE. Pero hay ocasiones en las que me parece que aunque me quedase desnuda seguiría terriblemente acalorada.    Además el frío me parece extrañamente acogedor.

Al fin llego, y lo hago sudando y con sed. Toco el timbre y me abre mi tía. La saludo y ella me pasa adelante.

Cuando entro veo  a mi tío y a mi abuelo conversando, a mi abuela acabando con el almuerzo y no veo a mi prima, así que supongo que estará abajo.

-Cinthia apenas esta terminando de bañarse, -me dice mi tía, sonriendo algo… cansada?- se ha despertado muy tarde hoy.

- De verdad? Pero si es la 1:20 p.m. –contesto yo un poco sorprendida. No sé porque me sorprende. Conociendo a Cinthia seguramente anoche se le ha pasado la mano en la hora de regresar a casa.

-Sí. Ya te contará ella porque Sam.- me responde arqueando las cejas. Bajando la mirada.

Asiento y saludo a mi familia. Hoy he quedado de almorzar aquí antes de que nos vayamos así es que he venido mucho antes de la función de cine. Voy a la cocina a ver si puedo ayudar en algo aunque sinceramente siento que algo de pereza me pesa en el cuerpo.

Termino ayudando con la salsa y las verduras en lo que puedo, porque la cocina y yo no somos demasiado unidas. Cinthia sube tipo 1:40.

Empezamos a almorzar como a las 2 de la tarde.

Me gusta mucho almorzar en esta casa. Es muy agradable el ambiente que se forma.

Después de algo de sobremesa salimos de la casa camino al cine. Vamos a pie y solas así que después de un tiempo caminando suelto la pregunta directamente.

-Hey, ¿qué pasó anoche?

-Oh. Mamá ya te lo mencionó.- dice poniendo los ojos en blanco.- Bueno,… primero que nada, te aclaro que no fue lo que piensas.

Eso me quita un peso invisible pero tangible de encima. Lo que me había pasado por la mente era qué…

-Vaya. Me alegra saber que tu y Carlos aún no se hayan acostado. –reprimo una risa.

-¿Qué pasó con tu inocencia, eh Sam? Jajaja .-rie.

-Supongo que la deje tirada por ahí en algún momento. –respondo, riendo un poco. –Volviendo al tema… ¿y bien? Entonces qué fue?

-De acuerdo. Volviendo al tema… Sí. Es cierto que tuvo que ver con Carlos pero solo ha sidoque después de la fiesta de anoche, hemos ido a su casa y te juro que lo único que hicimos fue ver una película y charlar.

-Okay,… más te vale.

-Si, si, si .- dice restándole importancia.

...-Bueno y qué película veremos? -pregunto yo.

Terminamos viendo una llamada “Una noche en el armario”, que estuvo buena, a excepción de los gritos de Cinthia en las partes de suspenso y un par de chiflidos que le dedicaban. Aunque… bueno ella no tiene la culpa de eso. Es una suerte que eso no me pase a mi… No estoy segura de como reaccionaría a unos chifidos por parte de hombres fueren jóvenes o adultos. Aagg realmente me asquean los señores que andan por ahí chuleando y chiflándole a jovencitas. Es asqueroso.

Aunque estuvo buena, confieso que hubieron varios momentos en los que me desconcentraba de la película y me ponía a divagar en cosas como: ¿Habrá frío afuera? ¿Qué hora será?/ ¿Sería tan malo si no me graduara de la universidad? ¿No es necesario, no? /Vaya, al chico de al lado si que le encanta esta película./  Es estupendo que Andrea haya regresado. Mi vieja gran amiga…/ Aun recuerdo a Tobias jaja./ Y a Peeta perfectamente… ¿Por qué aun no se han inventado una especie de maquinas para sacar a los personajes de los libros? Jaja lo sé es absurdo… Pero me encantaría que fuera posible…. Sería de las mejores cosas del mundo… ¿A quien sacaría yo de un libro? ¿O más bien a quienes? Que tal a Edward Cullen. A el también lo recuerdo… pero, no, sería demasiado sobrenatural. ¿Que tal a Patch?… no, tampoco. ¿Y a Tobias? Mmmm… bueno. No sería mala idea./ Y que hay de Harry, Ron y Hermione. Ohhh, si definitivamente sí! Y Augustus?? Y Tris? Dumbledore y Snape? Uriah?// Finnick?... Lo haría antes de llegar a la parte en la que el muriera claro./ Johana? Nule? Joselyn? Bueno… hay demasiados. Pero si tuviera la oportunidad de sacar a uno solo, ¿Quién sería?

Aunque sea algo imposible, lo pienso como si realmente fuera a suceder… y tuviera que elegir a uno solo.                             Y ya sé a quién.

Al chico del pan.

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